lunes, 23 de abril de 2012

El problema de los carreras.

Si hiciéramos una encuesta entre todos los padres, no tengo ni las mas mínima duda de que una inmensa mayoría de ellos desearían que su hijo/a estudiase una carrera universitaria. Durante años parecía que tener estudios superiores te garantizaba un buen trabajo y como consecuencia un estilo de vida acomodado. Pero esto ya no está tan claro, ya que por todos es sabido que son multitud los titulados universitarios que pueden encontrarse en las colas del paro. Es cierto que pese a todo, el indice de desempleo entre titulados sigue siendo netamente menor, lo cual no quita para que se haya duplicado en los últimos años. también cabe resaltar que hay diferencias notables según de que carrera hablemos.
En mi caso estudié enfermería en primer lugar. Recuerdo que cuando estudiaba un consejo frecuente entre los profesores era "acabad la carrera en junio que así podréis empezar a trabajar en verano. Era cierto, nada mas terminar la carrera yo pude conseguir un contrato de trabajo en un hospital y entre mis compañer@s era extraño quien no lo conseguía. No obstante esto ya no es así y parecen ser mayoría aquellos que terminan esta carrera y no consiguen trabajo hasta pasado un tiempo. En cualquier caso la enfermería es el paraíso laboral comparado con la segunda carrera que estudié: fisioterapia. Años atrás, esta era una profesión con gran demanda de profesionales y un importante indice de inserción laboral. Todo esto ha cambiado, la crisis (aunque no sólo ella) ha hecho que muchos de estos profesionales hayan quedado en el paro o se han visto obligados a cerrar sus clínicas. Entre los que trabajan, hay un porcentaje elevado que lo hace de manera precaria. Todo esto ha provocado un notable éxodo hacia países fundamentalmente europeos que no sabremos cuando acabará lamentablemente. Finalmente decir que actualmente tengo un trabajo (temporal y con fecha de caducidad)poco relacionado con lo que estudié.